Wall Street encadena su quinta semana consecutiva de pérdidas, la racha más larga desde 2022, ante la escalada bélica en Medio Oriente y renovadas tensiones comerciales con China. El S&P 500 cayó 1,74% a 6.477, el Nasdaq retrocedió 2,38% entrando oficialmente en territorio de corrección (caída superior al 10% desde su máximo de octubre), y el Dow perdió 1,01% a 45.960. El petróleo Brent superó los USD 111 por barril mientras el WTI avanzó 2% a USD 96,72, y el índice VIX escaló 8,89% a 29,88 reflejando pánico entre inversionistas. Los rendimientos del bono a 10 años subieron a 4,41%, máximos de ocho meses, y el bono a 30 años roza el umbral psicológico de 5%, alimentando temores de estanflación.
Meta Platforms se desplomó casi 8% tras una semana catastrófica marcada por dos veredictos judiciales adversos y recortes de personal. Un jurado en Nuevo México ordenó a Meta pagar USD 375 millones por engañar a usuarios sobre la seguridad de menores en sus plataformas, mientras otro en Los Ángeles determinó que Meta y YouTube fueron negligentes al causar daños de salud mental por adicción a redes sociales. Simultáneamente, la empresa anunció cientos de despidos en Reality Labs, Facebook, ventas y reclutamiento, mientras redirige recursos hacia un gasto de capital en inteligencia artificial de hasta USD 135.000 millones en 2026. Areté redujo su precio objetivo a USD 614 desde USD 676, y la acción cotiza cerca de USD 578, muy por debajo de su promedio móvil de 50 días de USD 650.
Google Research desató una ola de ventas en acciones de chips de memoria al presentar TurboQuant, un algoritmo de compresión que reduce hasta seis veces la memoria necesaria para ejecutar modelos de IA y acelera la inferencia hasta ocho veces en GPUs Nvidia H100. Micron cayó 6,93%, SanDisk retrocedió 5,70%, SK Hynix perdió 6% en Seúl, y Samsung cedió casi 5%, mientras inversores recalculan la demanda de memoria de alto ancho de banda (HBM) para centros de datos. La técnica comprime la caché clave-valor de modelos de lenguaje a solo 3 bits sin pérdida de precisión, y será presentada formalmente en la conferencia ICLR 2026 en Río de Janeiro en abril. Analistas de Wells Fargo y Lynx Equity advierten que el impacto es «evolutivo, no revolucionario» y que las restricciones de oferta mantendrán la demanda de memoria en el corto plazo.
China abrió una investigación comercial contra Estados Unidos en represalia a las nuevas indagatorias bajo Sección 301 lanzadas por la administración Trump contra más de una docena de economías por supuesto exceso de capacidad manufacturera. Las tensiones escalan semanas antes de la cumbre Trump-Xi programada para el 31 de marzo al 2 de abril en Pekín, donde los entregables se habrían reducido a compras comerciales como soja en lugar de un acuerdo integral. La Corte Suprema invalidó en febrero los aranceles IEEPA de Trump, forzando al USTR a recurrir a la Sección 301 como herramienta alternativa, mientras las exportaciones chinas crecieron 21,8% en los primeros dos meses del año elevando el superávit comercial a un récord de USD 213.600 millones. Analistas señalan que la ofensiva arancelaria debilita la oportunidad de formar coaliciones con socios comerciales para abordar el verdadero problema de sobrecapacidad china.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense continúan su escalada con el bono a 10 años en 4,41% y el de 30 años rozando 5%, niveles no vistos en ocho meses, a medida que los temores de estanflación dominan el sentimiento del mercado. La Reserva Federal de Dallas publicó un análisis estimando que el cierre del Estrecho de Ormuz podría elevar el WTI a USD 98 por barril y reducir el PIB global en 2,9 puntos porcentuales anualizados en el segundo trimestre de 2026. Los mercados han revertido drásticamente sus expectativas de política monetaria: de anticipar dos recortes de tasas a principios de año, ahora asignan casi 50% de probabilidad a una subida antes de diciembre. La senadora Elizabeth Warren envió una carta crítica al nominado a presidir la Fed, Kevin Warsh, cuestionando su historial durante la crisis financiera de 2008 y su capacidad para dirigir políticas económicas de alto impacto.
