Estados Unidos e Irán intercambiaron ataques militares durante el fin de semana, con Washington lanzando varias oleadas de bombardeos tras un ataque iraní a un buque portacontenedores en el Estrecho de Ormuz que dejó un tripulante desaparecido. El crudo estadounidense subía 4,03% a USD 74,31 por barril y el Brent avanzaba 3,89% a USD 78,97, con la Guardia Revolucionaria iraní declarando cerrado el estrecho mientras el Comando Central estadounidense afirma que permanece abierto. Los futuros bursátiles operaban en rojo, con el S&P 500 cayendo 0,3% y el Nasdaq-100 perdiendo 1%, mientras los semiconductores lideraban las bajas premercado. La interrupción del flujo por Ormuz, vía de tránsito de unos 20 millones de barriles diarios, reaviva el riesgo inflacionario justo antes del dato de CPI de mañana.
Las acciones de SK Hynix se desplomaron este lunes tras su histórico debut en el Nasdaq del viernes, cuando la colocación de ADRs a USD 149 recaudó USD 26.500 millones para sus planes de expansión y el papel cerró con alza cercana a 13%. Los títulos en Seúl cayeron más de 15%, su peor jornada histórica, arrastrando al Kospi casi 9% hasta 8.806,93, mientras los ADRs perdían 8% en el premercado y Micron y Sandisk retrocedían 4%. Analistas señalan que el debut creó un nuevo referente de valoración que genera confusión sobre el precio justo del negocio de memoria. El episodio evidencia la volatilidad del trade de memoria tras las ganancias extraordinarias acumuladas en el año.
La temporada de resultados del segundo trimestre arranca formalmente esta semana con la gran banca estadounidense. JPMorgan, Goldman Sachs, Wells Fargo, Bank of America y Citigroup reportan el martes, con Morgan Stanley el miércoles, y los analistas proyectan crecimiento de utilidades del S&P 500 de 24% interanual, con tecnología impulsando la mayor parte del avance. Estrategas de Morgan Stanley anticipan que las empresas más allá de los gigantes tecnológicos reportarán resultados sólidos, ampliando el rally bursátil. Con valoraciones cerca de máximos históricos, el listón para sorpresas positivas es elevado.
La ley de vivienda más importante en tres décadas entró en vigor el sábado en Estados Unidos sin la firma de Trump, quien se negó a rubricarla en protesta por el estancamiento de su ley electoral SAVE America Act. La 21st Century ROAD to Housing Act busca aumentar la oferta de vivienda y reducir costos, incluyendo límites a la compra de viviendas unifamiliares por inversionistas institucionales, y llega con el precio mediano de la vivienda existente en récord de USD 440.600, 49,2% por encima de junio de 2020. El sector constructor, prestamistas hipotecarios y propietarios multifamiliares aplaudieron la promulgación. Constructoras y REITs residenciales quedan como potenciales beneficiarios de mediano plazo.
Meta Platforms cerró el viernes con alza de 6,2%, acumulando cerca de 15% en la semana, su mejor desempeño semanal desde principios de 2024. Reuters reportó que la compañía iniciará en septiembre la manufactura de su chip propio de inteligencia artificial, denominado Iris, diseñado con Broadcom y fabricado por Taiwan Semiconductor, con el objetivo de reducir costos de cómputo y dependencia de proveedores externos. La empresa también planea entrar al negocio de nube utilizando su capacidad excedente de inteligencia artificial. El movimiento refuerza la tendencia de los hyperscalers hacia silicio propio, aunque complementando y no reemplazando las compras de GPUs.
Venezuela publicó la regulación petrolera que pone fin al control de PDVSA sobre la industria más importante del país. La normativa de 29 páginas en la Gaceta Oficial establece las reglas para que el sector privado participe en toda la cadena, desde la extracción de crudo hasta la venta de combustibles, y define el marco fiscal con impuestos escalonados según el riesgo de los proyectos. Es la primera regulación integral desde 1943, deriva de la reforma de la ley de hidrocarburos aprobada en enero bajo el gobierno interino de Delcy Rodríguez, y busca atraer inversiones mientras Estados Unidos desmantela gradualmente las sanciones. La apertura depende de licencias estadounidenses que pueden ser revocadas, factor clave para evaluar la durabilidad del nuevo marco.
