La Guardia Revolucionaria iraní intentó dos ataques con misiles balísticos contra un buque de guerra de la Armada de EE.UU. en el Golfo la madrugada de este martes, ambos evadidos sin daños ni heridos entre el personal estadounidense. En represalia, el Comando Central de EE.UU. destruyó varios petroleros iraníes en el Golfo de Omán y cerca de la isla de Kharg, ordenando previamente a sus tripulaciones abandonar las embarcaciones; Washington los describió como parte de «una red clandestina multimillonaria que financia a la Guardia Revolucionaria y sus representantes regionales». El secretario de Estado Marco Rubio advirtió: «Irán sigue intentando atacar buques navales de EE.UU., y cada vez que lo hagan van a perder petroleros». El crudo Brent superó por primera vez el umbral de USD 100 por barril, cerrando en USD 100,80 (+2,96%), mientras el WTI avanzó 2,54% a USD 95,39, intensificando los temores de que el petróleo a tres dígitos empiece a filtrarse con más fuerza en las perspectivas de la Fed.
Qualcomm firmó un acuerdo multigeneracional con Amazon Web Services para desarrollar chips de inteligencia artificial a medida para sus centros de datos, en una estructura inusual que otorga a Amazon warrants para comprar hasta 25 millones de acciones de Qualcomm a USD 161,26 cada una, activables por tramos conforme AWS coloque pedidos de chips por hasta USD 60.000 millones —hasta USD 4.000 millones en valor accionario potencial—; la acción saltó 9,7% en premercado tras el anuncio. Intel, en cambio, subió 9,84% el martes por catalizadores propios, sin relación con Amazon: Northland Securities elevó su calificación de «market perform» a «outperform» con precio objetivo de USD 120 (25% de potencial alcista), citando avances «materiales» en el plan de Intel de convertirse en la segunda fundición de chips más grande del mundo hacia 2030. A esto se sumó un reporte de DigiTimes según el cual Intel subirá precios de sus procesadores otro 10% antes de fin de año —la tercera alza del año—, aprovechando una escasez de chips que le da poder de fijación de precios. El propio analista de Northland advirtió, sin embargo, que la valuación de Intel a 68 veces ganancias futuras ya luce exigente pese al optimismo del mercado.
El lanzamiento de GPT-6 Astra de OpenAI reavivó los temores de disrupción sobre el software empresarial y hundió a ServiceNow 5,2%, Salesforce 4% e Intuit 4%, en momentos en que inversionistas institucionales cuestionan la vigencia de los modelos de licenciamiento por asiento frente a herramientas de flujo de trabajo autónomas. El índice de software y servicios del S&P 500 cayó 1,4% por segundo día consecutivo, mientras rendimientos de bonos del Tesoro más altos y toma de ganancias tras un repunte de varias semanas agravaron la presión sobre las valuaciones más exigentes del sector. En paralelo, los semiconductores capturaron el capital que huía del software: Intel saltó 9,05% tras un acuerdo con Amazon para desarrollar chips de inteligencia artificial a medida, y Qualcomm sumó 3,2% por el mismo anuncio. El gestor de carteras Jed Ellerbroek resumió la dinámica: «Astra reavivó los temores de disrupción del software», en un patrón que ya se había repetido semanas atrás entre chips ganadores y software rezagado.
Corning se disparó 8,7% tras anunciar un acuerdo de suministro plurianual y multimillonario con Verizon para entregar más de 80 millones de millas de fibra óptica de alta densidad destinadas a la expansión de banda ancha y la infraestructura de inteligencia artificial de la operadora hasta 2032. El contrato es el tercer gran acuerdo de Corning con un actor de cómputo hiperescalar o de telecomunicaciones en los últimos meses, después de compromisos previos con Meta y Nvidia, consolidando su posicionamiento en el auge de la conectividad óptica para centros de datos de IA. Analistas calificaron el impacto como «significativo pero no transformador» para la percepción de largo plazo del negocio, dado que la acción ya acumula 54 movimientos superiores a 5% en lo que va del año por su alta sensibilidad a titulares del sector. El anuncio se suma a una serie de contratos de infraestructura de IA que han convertido a la conectividad óptica en uno de los temas más seguidos de la temporada de resultados tecnológicos.
El secretario de Estado Marco Rubio defendió públicamente el acuerdo petrolero entre Washington y el gobierno interino venezolano, argumentando que los yacimientos involucrados «antes estaban dominados por China, Rusia e Irán» y que esos operadores nunca los explotaron de forma productiva. Rubio sostuvo que la asociación con EE.UU. hará que esos campos «sean productivos y generen regalías para el pueblo venezolano, eventualmente, a través de un gobierno elegido democráticamente», respondiendo así a críticas de que Washington busca explotar los recursos venezolanos en beneficio propio. El acuerdo contempla la extracción de unos 11.000 millones de barriles de petróleo, equivalentes a apenas 3,63% de las reservas probadas del país, según cálculos divulgados esta semana. La defensa de Rubio se produce en momentos en que el pacto enfrenta cuestionamientos crecientes tanto desde sectores chavistas como desde la oposición sobre la falta de supervisión legislativa del proceso.
