Wall Street protagonizó un fuerte rebote el jueves tras el susto de la Fed del miércoles, con el S&P 500 subiendo 1,14% hasta 7.637,72 puntos, el Nasdaq avanzando 1,69% hasta 26.418,30 y el Dow Jones ganando 0,62% hasta 51.779,85, en su mejor sesión en varias semanas. El repunte se explica en parte porque los rendimientos de los bonos del Tesoro cedieron terreno tras haber tocado máximos de casi dos décadas, aliviando temporalmente la presión sobre los activos de riesgo, y en parte por un cúmulo de noticias corporativas puntuales fuertemente positivas (Generac, Moderna) que dominaron el flujo de titulares. El mercado parece haber decidido, al menos por un día, que el alza de tasas del miércoles ya está descontada y que ahora importa más el ritmo futuro de movimientos que la sorpresa inicial. Analistas advierten que la volatilidad podría regresar rápido si los próximos datos de inflación no confirman que la Fed de Warsh tenía razón en subir.
Arabia Saudita anunció que restablecerá aproximadamente la mitad del flujo de su oleoducto Este-Oeste, dañado por ataques, en cuestión de días, según confirmó el secretario de Energía de EE.UU., Chris Wright, tras la cumbre ministerial del G20 en Houston. La noticia alivió los tres focos de riesgo petrolero que habían dominado la semana, y el crudo cayó con fuerza el jueves: el WTI retrocedió 1,70% hasta USD 100,70 y el Brent 2,07% hasta USD 103,60, ambos alejándose de los máximos que amenazaban con USD 110-150 según distintas casas de análisis. Pese al alivio en el crudo, el diésel estadounidense marcó un nuevo récord histórico de USD 6,39 por galón a nivel nacional, evidenciando que el mercado de refinados no ha seguido la misma trayectoria a la baja que el petróleo crudo. La divergencia entre crudo y diésel mantiene la presión de costos sobre transportistas y aerolíneas incluso cuando el barril se abarata.
Generac Holdings se disparó 18,34% tras confirmarse un acuerdo de suministro con Amazon para proveer generadores de respaldo a centros de datos, con entregas iniciales valoradas en USD 2.400 millones para 2027-2028 y un volumen potencial total de hasta USD 8.000 millones, calificado por analistas como "transformacional". El acuerdo incluye además warrants que permitirían a Amazon comprar acciones de Generac por hasta USD 340 millones, alineando los incentivos de ambas compañías a largo plazo. La operación confirma que la carrera por energía de respaldo confiable para infraestructura de inteligencia artificial se ha convertido en un negocio de escala similar al de los propios semiconductores, con fabricantes de equipos eléctricos tradicionales beneficiándose directamente del auge de los centros de datos. Generac había sido durante años una acción ligada principalmente a huracanes y cortes eléctricos residenciales; el acuerdo redefine su perfil de crecimiento hacia infraestructura corporativa de IA.
La Comisión de Bolsa y Valores de EE.UU. (SEC) emitió una «exención de innovación» por cinco años que habilita la negociación de acciones tokenizadas del mercado nacional (NMS), abriendo una vía regulatoria hacia el comercio bursátil las 24 horas los 7 días de la semana. La medida, publicada el jueves, es más específica que una simple recuperación cripto genérica y explica mejor las alzas de las acciones vinculadas al sector: Coinbase Global subió 5,75% y Robinhood Markets 5,16%, ambas beneficiarias directas de cualquier expansión regulatoria hacia infraestructura de negociación tokenizada. La exención no legaliza automáticamente todos los modelos de tokenización, pero da a las plataformas reguladas un marco temporal para experimentar sin necesidad de aprobación legislativa previa. El movimiento se produce apenas dos días después de que el Senado rechazara la Ley CLARITY, mostrando que la vía administrativa avanza donde la legislativa se estancó.
Venezuela exportó un promedio de 782.000 barriles diarios de petróleo hacia Estados Unidos en la semana que cerró el 11 de septiembre, según cifras preliminares de la Administración de Información de Energía (EIA), un salto de 31% frente a la semana previa y el mayor volumen semanal desde agosto de 2017. El repunte se atribuye al aumento gradual de la extracción crudo y a la flexibilización del esquema de sanciones acordada a comienzos de año, que ha permitido a Venezuela mantenerse como el segundo mayor proveedor petrolero de Estados Unidos durante 21 semanas consecutivas, superando a proveedores tradicionales como Arabia Saudita en parte por los conflictos en Medio Oriente. En lo que va de 2026, Venezuela promedia 447.000 barriles diarios hacia el mercado estadounidense, un incremento de 226% frente al mismo período de 2025. La cifra confirma, con datos duros de comercio, la tendencia de fondo detrás de los acuerdos petroleros anunciados esta semana en la cumbre de Houston.
