El oro escaló a USD 4.674 por onza, un avance de USD 604 (+14,8%) desde el 21 de agosto y de 39,9% en el último año, en medio de una intensa demanda por activos refugio ante la escalada con Irán, la ruptura comercial con Canadá y la persistente incertidumbre inflacionaria. El metal acumula una ganancia superior a 25% desde comienzos de 2025 y cotiza en máximos históricos. Analistas atribuyen el rally a una combinación de temores geopolíticos, preocupación por la trayectoria fiscal de EE.UU. y una rotación de portafolios hacia coberturas defensivas. El movimiento contrasta con la simultánea fortaleza de bitcoin, sugiriendo que los inversionistas buscan protección en múltiples clases de activos a la vez.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, presentó el paquete de sanciones que la Casa Blanca bautizó «Día D económico» contra Irán, dirigido a países y entidades que comercian con Teherán, en lo que Al Jazeera describió como la «Operación Economic Outcast». Funcionarios estadounidenses indicaron que una nueva campaña militar quedará en suspenso «al menos hasta después de las elecciones de medio término», concentrando la presión en sanciones secundarias contra China, Rusia, India, Pakistán, Qatar y Turquía por seguir comerciando con Irán. El rial iraní se desplomó a un mínimo histórico de más de 2 millones por dólar, una caída superior al 50% en un año, mientras persisten los bloqueos navales que impiden gran parte de las exportaciones petroleras iraníes. Analistas advierten que el éxito de la medida depende de una aplicación más estricta que en el pasado, cuando Washington solo hizo cumplir parcialmente sanciones similares.
Bitcoin rompió la barrera de los USD 80.000, su nivel más alto en tres meses, en medio de la creciente preocupación por la intervención del Tesoro en el mercado de bonos y los temores de «dominancia fiscal». El repunte se produce en paralelo al salto del oro, en una señal de que el capital busca refugio tanto en activos digitales como en metales preciosos ante la incertidumbre geopolítica y fiscal. El avance cripto contrasta con la debilidad en la renta variable tecnológica, donde los semiconductores lideraron las pérdidas de la sesión previa. Inversionistas vigilan si el impulso se sostiene de cara a los datos de inflación PCE del miércoles.
Los inversionistas esperan a Nvidia y el debut de Warsh en Jackson Hole en una semana cargada de catalizadores. Nvidia, que acumuló siete sesiones consecutivas a la baja, reporta resultados hoy tras el cierre en una de las citas más observadas del año para el «trade» de inteligencia artificial. La atención del mercado también se dirige al discurso debut del presidente de la Fed, Kevin Warsh, el viernes en Jackson Hole, además del dato de inflación PCE del miércoles y cifras de empleo ADP y ventas de vivienda nueva. El VIX se ubica en 15,77 mientras los futuros del S&P 500 y Nasdaq suben ligeramente en la previa. Los sectores de software y consumo también estarán en la mira, con Intuit, Zoom Communications y Dick’s Sporting Goods reportando resultados esta semana.
PDVSA generó ingresos facturados por USD 15.900 millones entre enero y julio de 2026, un incremento de 89% frente al mismo período de 2025, según datos oficiales estadounidenses que documentan USD 6.434 millones solo por exportaciones petroleras entre enero y junio. Tras la intervención militar del 3 de enero en Caracas y la captura de Nicolás Maduro, todos los ingresos por exportación de PDVSA —incluidas regalías— deben depositarse en una cuenta bajo custodia del Departamento del Tesoro de EE.UU., en lugar de las arcas del gobierno venezolano. Si bien el salto en ingresos refleja mayor producción y actividad de ventas, Venezuela no puede acceder directamente a la mayoría de esos fondos, lo que limiita severamente la capacidad fiscal doméstica para reconstrucción, servicio de deuda o gasto social en plena recuperación tras los terremotos de junio.
