El bono japonés a 10 años tocó 3% por primera vez desde 1996, en momentos en que los mercados asignan entre 80% y 90% de probabilidad a un alza del Banco de Japón —a 1,25%— en su reunión del 17 y 18 de septiembre. El secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, presionó por tasas más altas durante la cumbre del G20 en Carolina del Norte, expresando confianza en que el gobernador Kazuo Ueda «hará lo correcto». El yen cotiza cerca de 160 por dólar, el umbral que históricamente activa intervenciones, tras debilitarse pese a la intervención conjunta EE.UU.-Japón de julio. Los rendimientos soberanos globales alcanzaron su nivel más alto desde 2008, presionados por el petróleo y el tono hawkish de la Fed.
Apple nombró oficialmente a John Ternus como su nuevo consejero ejecutivo, poniendo fin a los 15 años de gestión de Tim Cook, quien pasa a presidente ejecutivo y mantendrá un rol en relaciones gubernamentales con EE.UU. y China. La acción subió 2,5% hasta cerca de USD 325, acumulando un alza de 37% desde que se anunció la transición en abril. Ternus, ingeniero de 51 años que se unió a Apple en 2001 y lideró la ingeniería de hardware de iPhone, iPad, Mac y Vision Pro, deberá definir una estrategia de inteligencia artificial más clara. Cook elogió a su sucesor como alguien con «mente de ingeniero y alma de innovador», aunque analistas advierten que su éxito dependerá de los próximos lanzamientos de producto.
Google selló el mayor acuerdo de compra de energía geotérmica de la historia con Fervo Energy, por 396 megavatios provenientes del proyecto Cape Station en Utah, con opción de ampliar a 1 gigavatio hacia mediados de 2030 y entrega desde 2028. La acción de Fervo, que debutó en bolsa en mayo, se disparó 28% tras el anuncio, sumando el pedido de Google a una cartera de contratos vinculantes que ya sumaba USD 7.200 millones. El acuerdo responde a la necesidad de las tecnológicas de asegurar energía limpia y continua para centros de datos de inteligencia artificial, a diferencia de fuentes intermitentes como solar o eólica. Fervo, respaldada por Devon Energy, había reportado en agosto su primera pérdida trimestral completa, de USD 55,9 millones.
Chevron confirmó una inversión de USD 7.000 millones en Venezuela a cinco años para duplicar su producción petrolera a unos 600.000 barriles diarios, tras el acuerdo firmado por Trump el 28 de agosto que crea una empresa conjunta sobre campos con 65.000 millones de barriles en reservas. La petrolera, único operador estadounidense que nunca abandonó el país, obtuvo derechos ampliados sobre las áreas Carabobo 1 y Carabobo-2-Sur-A en la Faja del Orinoco, donde el costo de producción ronda los USD 20 por barril. El presidente ejecutivo de Chevron, Mike Wirth, afirmó que las "mejores condiciones y acreaje adicional" fortalecen un portafolio "de crecimiento petrolero de bajo costo". El anuncio se suma a la confirmación de que la petrolera será la primera gran compañía en ampliar formalmente sus operaciones bajo el nuevo marco.
El acuerdo petrolero generó una inédita alianza opositora en Venezuela que une al Partido Comunista, chavistas ortodoxos y a la oposición tradicional: el PCV lo calificó de "entrega del principal patrimonio nacional" bajo términos secretos, mientras excompañeros de Hugo Chávez lo ven como una traición ideológica a la nacionalización petrolera de 2007. El economista Ricardo Hausmann lo describió como un "despojo de activos" inconstitucional que "no se sostendrá", y el opositor César Pérez Vivas lamentó que Washington "siga buscando acuerdos con un régimen criminal" en vez de impulsar elecciones. La líder opositora María Corina Machado, en sus primeras declaraciones desde el anuncio, advirtió con cautela que una inversión sostenible requiere restaurar el estado de derecho y elecciones libres. La convergencia de sectores históricamente enfrentados subraya el rechazo transversal a un contrato de 100 años negociado por un gobierno interino.
